Centro Cerámica Triana

  • Horario del centro:

De martes a sábado: 11:00h – 17:30h.

Domingos, festivos y horario reducido*: 10:00h – 14:30h.

*Horario reducido en Semana Santa, Feria, 24 y 31 de diciembre.

Cerrado: los lunes y los días 1 y 6 de enero, 25 de diciembre, Jueves Santo y Viernes Santo.

  • Entradas:

2,10 € entrada general.

1,60 € entrada reducida para grupos de más de 10 personas y estudiantes, carnet joven, pensionistas y mayores de 65 años. Imprescindible acreditación para ser beneficiario/a del descuento.

Entrada gratuita: con acreditación de DNI para nacidos o residentes en Sevilla capital, menores de 16 años, personas discapacitadas con su acompañante con acreditación, y con la presentación de la entrada general del Alcázar (no se aplica la entrada gratuita a quienes tengan la entrada reducida del Alcázar).

Visitas guiadas gratuitas en el horario habitual del Centro, en español/inglés y previa reserva por teléfono: 954 341 582, Dirección: Calle Callao, 16 955 34 15 82

La creación del Centro Cerámica Triana anhela representar la historia de la tradición alfarera en Triana, así como servir de centro neurálgico de recepción, interpretación y estructuración de la visita al barrio. Todos los elementos con significado arqueológico, antropológico y arquitectónico son enseñados en su contexto original: los hornos han sido reeedificados y puestos en valor, y se albergan los recorridos y las relaciones de las distintas profesiones que se aunaban en la misma localización. La propuesta arquitectónica se estructurara desde la puesta en valor del conjunto, así como otros de indudable valor espacial, etnológico y antropológico. El centro está albergado con dos plantas: la baja, en la que se muestra una exposición permanente y visita de los restos puestos en valor para la interpretación de la cerámica sevillana; y la planta alta, centro de documentación especializado, así como un espacio para la interpretación y guía de los itinerarios turísticos del barrio de Triana.

Espacio santa clara

Horario del espacio:

De martes a sábado de 10h a 20h

Domingos y festivos de 10h a 14h

Lunes cerrado

Dirección:

Calle Becas, s/n

Entrada libre

El Monasterio de Santa Clara guardó entre sus muros una rica historia llena de tradición y cultura, de arte y religiosidad. El que fuera palacio almohade, posteriormente de Don Fadrique y convento de la compañía de las Clarisas hasta 1998, ha abierto sus puertas al público, tras finalizar la primera fase de rehabilitación, apostando a disposición de la ciudadanía un importantísimo conjunto artístico-cultural.

Santa Clara adquiere de esta forma personalidad propia y su nuevo uso no sólo potenciará el turismo cultural y la conservación del patrimonio de la ciudad, sino que se somete en un eje cultural fundamental donde estudiar, contemplar y conservar el patrimonio hispalense en sus más amplias manifestaciones, abarcando tanto al patrimonio material como al inmaterial.

Lo denominamos Espacio Santa Clara: Patrimonio y Cultura de Sevilla, con el objetivo de que la ciudadanía y los visitantes que se presenten a él lo perciban no sólo como un valioso garante de la preservación del patrimonio material, sino también como un importante contenedor cultural de todo lo relacionado con las tradiciones, saberes, músicas y cantes, tradiciones y folklore que definen a una colectividad y que reconocen como propios, es decir, el patrimonio inmaterial.

Conserva en sus instalaciones a la Bienal de Flamenco y al FEMÁS, con lo que abre sus puertas a un arte universal como es el flamenco, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, y a la música antigua, genuina tradición musical de Sevilla, dos manifestaciones culturales que definen por sí mismas un concepto de la cultura amplio, moderno y renovador.

Pero no sólo eso. El Espacio Santa Clara acoge también entre sus muros manifestaciones culturales que custodian a la conservación y tutela del patrimonio, así como a su interpretación y difusión: música, literatura, pintura, fotografía… Santa Clara es identificada poco a poco como un lugar de estudio y argumento de la identidad cultural de Sevilla, convirtiéndose en referente en los espacios culturales a nivel nacional e internacional al armonizar estudio, investigación, conservación y difusión.

Antiquarium de Sevilla

  • Horario del espacio:

Martes a sábados de 10 a 20 horas

Domingos, de 10:00 a 14:00 horas

Lunes cerrado

  • Dirección:Plaza de la Encarnación s/n

Las obras de Metropol Parasol abandonó al descubierto restos visibles de gran parte del período romano, desde Tiberio (ca. 30 d.C.) hasta el s. VI y una casa islámica almohade de los siglos XII y XIII. Además, este solar conservó información de períodos que abarcan las edades media, moderna y contemporánea.

Los restos arqueológicos se encuentran ubicados en un espacio diáfano de 4,879 metros cuadrados, con los restos de la ciudad romana a la cota -5,45 metros y una altura libre de 3,95 metros. Antiquarium está concebido para ser un contenedor en el cual se pierda la sensación de estar limitado espacialmente por muros de hormigón.

Antiquarium admira una membrana de vidrio que envuelve todo el espacio, con capacidad de modificar nuestra percepción gracias a su cualidad cambiante, casi camaleónica, para variar sus propiedades: ser transparente o traslúcido, pasando por todos los grados intermedios; dejar ver o reflejar una imagen, dejar pasar la luz o reflejarla.

Este efecto, (construidos con textiles metálicos) y las linternas de luz, tienen la finalidad de sostienen las sensaciones de los espacios en los que vivieron nuestros antepasados.

  • Entradas:

General: 2,10 €

Con descuento: (personas, docente, estudiantes de 18 a 25 años, carnet, joven, grupos de más de 10 personas, mayores de 65 años, abandonó de bonobús joven…: ,60 €

Gratuita para personas nacidas o empadronadas en Sevilla, menores de 16 años, personas con discapacidad acreditadas, con acompañante.

Museos

Antiquarium

Dirección: Plaza de la Encarnación, s/n

Web: antiquarium.icas-sevilla.org/

Casa Fabiola – Donación de Arte Mariano Bellver

Dirección: Calle Fabiola, 5

Museo Arqueológico

Dirección: Plaza de América, s/n. 41013 Sevilla

Web: www.museosdeandalucia.es/web/museoarqueologicodesevilla

Museo de Bellas Artes

Dirección: Plaza del Museo, 9. 41001 Sevilla.

Web: www.museosdeandalucia.es/web/museodebellasartesdesevilla



Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla

Dirección: Plaza de América, 3. 41013 Sevilla.

Web: www.museosdeandalucia.es/web/museodeartesycostumbrespopularesdesevilla


Centro Andaluz de Arte Contemporáneo

Dirección: Monasterio de la Cartuja de Santa María de Las Cuevas.

Avenida Américo Vespucio, 2. Camino de los Descubrimientos, s/n. 41071 Sevilla

Web: www.caac.es/inf/ins.htm

Museo de Carruajes

Dirección: Plaza de Cuba 10, 41011 Sevilla

Web: www.museodecarruajes.es

Museo Marítimo (Torre del Oro)

Dirección: Paseo de Colón

Web: http://fundacionmuseonaval.com/museo-maritimo-torre-del-oro-en-sevilla.html

Museo Histórico Militar de Sevilla

Web: www.ejercito.mde.es/unidades/Madrid/ihycm/Museos/sevilla.html

Dirección: Plaza de España, S/N. (Puerta de Aragón) 41013 Sevilla

Tradiciones artisticas

La ciudad de Sevilla ha ido contemplando el paso de las más diversas civilizaciones. Los tartesios fundaron Hispalis, junto a la cual, en el año 207 a. C., los romanos levantaron el destacado enclave de Itálica.

Fundada por el general Escipión, dio dos emperadores a Roma: Trajano y Adriano. La larga presencia de los musulmanes, desde el año 711 al 1248, dejarón en esta ciudad huellas imborrables. El fin del califato cordobés (s. XI) propició el apogeo del Reino Taifa de Sevilla, especialmente bajo el gobierno de al-Mutamid, el rey poeta.

Sevilla vivió su época de máximo esplendor a raíz del Descubrimiento de América. Durante los siglos XVI y XVII su puerto era uno de los más importantes de España, ya que ejercía el monopolio sobre el comercio con Ultramar. La intensa actividad comercial de Sevilla durante este periodo dio origen a un trazado urbano repleto de palacetes, casas nobles, iglesias y conventos.

El conjunto monumental formado por la Catedral, los Reales Alcázares y el Archivo de Indias, todo ello declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, es el emblema de la ciudad. Entre el caserío encalado del barrio de Santa Cruz se erige este templo gótico construido sobre la Mezquita Mayor almohade de Sevilla. De esta herencia árabe se conservan el antiguo alminar, hoy la famosa Giralda, y el Patio de los Naranjos.

A su lado, los Reales Alcázares también se asientan sobre una alcazaba árabe del siglo IX, pero es a Pedro I “el Cruel” (s. XIV) a quien debemos la decoración mudéjar. Sus murallas encierran numerosas dependencias, suntuosos salones y románticos patios. Sus amplios jardines, con elementos árabes y renacentistas, enmarcan todo el conjunto.

Por su parte, el Archivo de Indias nos conduce al arte renacentista español. Es uno de los centros documentales más importantes que existen relacionado con la conquista del Nuevo Mundo. Otra importante construcción renacentista de la ciudad es la Casa de Pilatos, palacio que funde elementos góticos y mudéjares con otros renacentistas de importación italiana.

Podemos acercarnos también a la fachada barroca de la Real Fábrica de Tabacos, hoy Universidad, al Palacio de San Telmo, al Parque de María Luisa y a la Plaza de España. En este entorno encontramos interesantes construcciones que son recuerdo de la Exposición Iberoamericana que tuvo lugar en Sevilla en 1929.

A orillas del Guadalquivir se sitúa la Torre del Oro, construcción de origen árabe (s. XIII) que formaba parte de las antiguas murallas. Por su estrecha relación con la historia marítima hispalense ha sido escogida como sede del Museo Naval. Su perfil da entrada al Arenal, barrio torero por excelencia. Aquí se encuentra uno de los cosos taurinos más emblemáticos de España, la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería.

El centro de Sevilla nos conduce a las calles más conocidas, como Sierpes o Campana; y a numerosas iglesias, hospitales y palacios renacentistas y barrocos. Por su parte, en el barrio de La Macarena se dan cita la Alameda de Hércules, el Hospital de las Cinco Llagas (sede del Parlamento de Andalucía), la Basílica de la Macarena y la iglesia de San Lorenzo. Estos últimos acogen en la actualidad a dos de las imágenes más queridas por los sevillanos: la Virgen de la Esperanza y Jesús del Gran Poder, tallas veneradas durante las procesiones de Semana Santa.

Otro de los barrios más populares de la ciudad es el de Triana, al otro lado del río. Su profunda tradición marinera se deja ver en las calles Pureza, Betis o Alfarería y en la Plaza del Altozano. La parroquia de Santa Ana o la capilla del Cristo de la Expiración, donde se venera al Cristo del Cachorro, se alternan con casas de colores y reminiscencias decimonónicas.

La Isla de la Cartuja se encuentra a este lado del río, donde el legado arquitectónico que dejó la Exposición Universal de 1992 se suma al Conjunto Monumental de la Cartuja y al Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.

El recorrido por Sevilla nos llevará a museos como el de Bellas Artes, uno de los más importantes de España en su especialidad. Instalado en el dieciochesco Convento de la Merced, pueden admirarse en él obras de El Greco, Velázquez, Zurbarán y Valdés Leal, destacando su colección de pinturas de Murillo, situada en la iglesia conventual.

Por su parte, el Museo Catedralicio exhibe valiosas colecciones de orfebrería, cuadros, relicarios, joyas y atavíos religiosos.

Otro importante museo es el Arqueológico Provincial, que alberga los fondos romanos que fueron hallados en la cercana ciudad de Itálica, el tesoro tartésico del Carambolo y otras piezas orientales. Para completar la visión sobre el mundo romano se puede contemplar la no menos interesante colección que posee la Casa Museo de la Condesa de Lebrija.

Pero si se dispone de tiempo suficiente, puede visitarse “in situ” el Conjunto Arqueológico de Itálica, cuyo recorrido incluye el anfiteatro y el barrio de Adriano, con admirables mosaicos y esculturas de época romana.

No hay que olvidar tampoco el Museo de Artes y Costumbres Populares, que da cobijo a una curiosa colección de trajes antiguos, tornos y tahonas, así como mobiliario popular de los siglos XVIII y XIX.

Otros centros y galerías de arte, como el Museo Taurino, la Fundación Focus o la Sala de Exposiciones del Monasterio de San Clemente, forman el atractivo panorama cultural sevillano.

Parlamento de Andalucía

En el siglo XVII se alumbró figuras artísticas universales aunque en lo económico hay que lamentar la desviación progresiva del comercio americano hacia Cádiz. Las Hermandades de Pasión que sacaban sus imágenes desordenadamente a la calle, son reglamentadas creándose la Carrera Oficial: el itinerario obligado para todas ellas por donde debían desfilar en un orden determinado por la antigüedad. Se está creando la Semana Santa que unida a la profunda religiosidad da lugar a figuras como Montañés, Murillo Zurbarán y Valdés Leal cuyas obras encontramos en el Museo de Bellas Artes y repartidos por diversas parroquias. Se construyeron importantes edificios religiosos: la iglesia de la Caridad, el Salvador y la impresionante San Luis de los Franceses. En todas estas actuaciones ha estado presente Leonardo de Figueroa, máxima figura del Barroco en Sevilla.

El siglo XVIII conoció la construcción de una nueva Fabrica de Tabacos, edificio industrial que escenario de las andanzas de Carmen la Cigarrera se hizó mundialmente famoso. Otro escenario de esta misma obra comienza también a construirse aunque no se concluirá hasta el siglo siguiente fue la Plaza de Toros de la Real Maestranza.

El Romanticismo del siglo XIX conviertió a Sevilla en un destino exótico para aquellos pioneros del viaje. Algunos eran buenos dibujantes y han dejado apuntes de una ciudad que conservaba aún intacto su recinto amurallado que acabará derribándose para facilitar las comunicaciones entre el intramuros y un extramuros cada vez más extenso. La Arquitectura del Hierro tuvo en Sevilla dos representaciones el primer puente de obra sobre el río Guadalquivir el Puente de Triana inspirado en el Puente Carrousel de París y las Naves del Barranco.

El Siglo XX comenzó con la ilusión de la preparación de una Exposición que irá aplazándose por diversos motivos, celebrándose la muestra finalmente en 1929. La Exposición Iberoamericana nos dejó la Plaza de España, la Plaza de América y los pabellones de los países participantes en diferentes estilos que evocan sus culturas autóctonas precolombinas. El siglo acabó también con la celebración de otra Exposición la Expo 92, que conmemoraba el V Centenario del Descubrimiento y que supuso desde el punto de vista urbanístico no sólo la incorporación de la Isla de la Cartuja sino además la eliminación de las dos viejas estaciones de ferrocarril que eran un gran obstáculo en las comunicaciones internas de la ciudad, la construcción de Santa Justa, el Tren de Alta Velocidad, las circunvalaciones etc.

Muchas y diferentes culturas han estado presentes en la historia de Sevilla. Su legado ha conformado a lo largo de siglos el patrimonio cultural, monumental y artístico que nosotros podemos admirar en sus calles y en sus museos. Los oscuros orígenes han dado lugar a las leyendas que atribuyen a Hércules la fundación de Sevilla. Si queremos acercarnos a la Historia Antigua de Sevilla deberemos desplazarnos al Museo Arqueológico situado en un antiguo pabellón de la Exposición Iberoamericana de 1929, edificio que por sí solo ya merece la visita. Allí encontraremos los vestigios de los pueblos del otro lado del Mediterráneo, la representación de sus dioses lejanos y el Tesoro del Carambolo muestra de la influencia oriental asimilada por aquellos primitivos «sevillanos».

Reales Alcázares de Sevilla

Los personajes del escudo de la ciudad en aquella época San Leandro y San Isidoro que a uno y otro lado acompañan al rey conquistador evocan la etapa visigoda ensombrecida por el esplendor de la Sevilla Islámica que sucedería inmediatamente después (712).

Será en la etapa almohade (mediados siglo XII) cuando la Isbiliya alcanzó su máximo esplendor, fue construida la Mezquita Mayor, cuyo alminar, constituye el símbolo de la ciudad y que a raíz de su remate renacentista coronado por una veleta que gira comenzará a llamarse Giralda.

La ciudad pasó a la Corona de Castilla por obra del Rey Santo Fernando III que la conquista en 1248. La ciudad ve reconvertidas sus mezquitas en lugares de culto cristiano y la misma suerte corrió la Gran Mezquita. Pero siglo y medio después el estado ruinoso de la misma hace tomar al Cabildo Eclesiástico la decisión de derribarla y construir en aquel mismo lugar la Catedral, símbolo indiscutible de la Sevilla Cristiana. De la etapa medieval es preciso recordar al Rey D. Pedro que en el recinto amurallado del viejo Alcázar islámico construye un Palacio Mudéjar (siglo XIV).

Plaza de España

Fue en el siglo XVI cuando Sevilla tras el Descubrimiento de América se convierta en el Puerto de Indias que monopolice el comercio con el Nuevo Continente. La Casa de la Contratación tendrá su sede en los Alcázares y los comerciantes se harán construir la Casa Lonja, que siglos después se convertirá en Archivo de Indias. Se construirán muchas casas-palacio y un importante edificio civil el Hospital de las Cinco Llagas, hoy convertido en Parlamento de Andalucía

Historia

En 1911 se celebraría un concurso de anteproyectos, resultando elegida la propuesta de trazado unitario presentada por Aníbal González Álvarez Ossorio; pero que, en los proyectos siguientes de 1913, 1924, 1925 y 1928, se iría desfigurando la idea original con una implantación más dispersa, y con la participación de un mayor número de profesionales.

Encargada al arquitecto Aníbal González (que también era arquitecto director del evento), para la Exposición Iberoamericana del año 1929, fue ayudado por un buen conjunto de colaboradores, entre los que se encontraban el ingeniero José Luis de Casso Romero y el arquitecto Aurelio Gómez Millán. Fue inaugurada por su majestad el rey Alfonso XIII, quien había colocado la primera piedra. Fue la obra más costosa de la exposición, llegando a trabajar en su construcción mil hombres al mismo tiempo.

Varios aspectos del proyecto suscitaron algunos rechazos, la Academia de Bellas Artes se opuso a la altura prevista de las dos torres que podían rivalizar con la Giralda[ y el arquitecto francés Jean Claude Nicolas Forestier, diseñador del parque de María Luisa, rechazaba la construcción de la ría que rodea la plaza, para una ciudad con gran escasez de agua como Sevilla[.

La obra comenzó en 1914, y tras la dimisión de Aníbal González como arquitecto director de la Exposición, debido a continuos recortes en el presupuesto, asume en septiembre de 1926 la finalización del proyecto el arquitecto Pedro Sánchez Nuñez. Terminándola en 1928 el arquitecto Vicente Traver y Tomás, quien termina los cerramientos del recinto y añade en 1927 la fuente del centro de la plaza.

Plaza

Su superficie total es de 50.000 metros cuadrados, de los que 19.000 m² están edificados y los 31.000 m² restantes son espacio libre; el canal ocupa 515 metros de longitud. Tiene forma semicircular (200 metros de diámetro) que simboliza el abrazo de España y sus antiguas colonias, y mira hacia el río como camino a seguir hacia América.

La construcción se estructura en un cuerpo central, con dos brazos laterales curvos y dos torres en los extremos norte y sur de 74 m de altura. En el centro se encuentra un edificio de mayor dimensión, el único que destaca su volumetría por la fachada trasera y que, en la frontal, construye el único cuerpo de tres plantas destacando sus arquerías superpuestas.

La fachada interior del pabellón se conforma por una logia elevada constituida por una arquería de medio punto y columnillas dobles de apoyo, la cual da acceso a los edificios permitiendo a su vez un recorrido perimetral complementario al de la explanada central.

Su cubierta es a dos aguas con teja árabe y en el cuerpo representativo tiene cubierta de pabellón.

Está construida en ladrillo visto y decorada con mármol, artesonados, hierro forjado, balaustres y cerámica, y detalles en sus arcos, capiteles y cornisas, dándole un toque renacentista, y barroco en sus torres.

Otros detalles a destacar de la obra son sus múltiples relieves realizados todos por el escultor Pedro Navia Campos, pudiéndose contemplar:

  • Seis ventanas renacentistas.
  • El escudo de Sevilla adornando las puertas de Navarra y Aragón.
  • Las 24 águilas imperiales con el escudo del emperador Carlos V.
  • Los 48 medallones con el busto de españoles ilustres en las enjutas de los arcos que comprenden cada provincia.
  • Los cuatro heraldos de tres metros de altura que flanquean los dos torreones que encuadran el palacio situado en el centro del recinto.

Paralelamente a la edificación dicurre el canal de la plaza, cerrando el lado abierto con un brazo rectilíneo. El canal se cruza por cuatro puentes, que representan los cuatro antiguos reinos de España.

En el centro del semicírculo hay una plaza oval, ideada para desfiles, actos cívicos y exposiciones de maquinaria y ganados, rodeada por un un canal o ría. El único elemento ajeno a ella es la fuente central, obra también de Vicente Traver, muy cuestionada porque rompía la rotundidad de vacío de la plaza.

Historia de Sevilla

Muchas y diferentes culturas se encuentran presentes durante la historia de Sevilla. Su legado fue conformado a lo largo de siglos en el patrimonio cultural, monumental y artístico que podemos admirar en sus calles y en sus museos. Los oscuros orígenes han dado lugar a las leyendas que contribuyen a Hércules la fundación de Sevilla. Si queremos acercarnos a la Historia Antigua de Sevilla deberemos desplazarnos al Museo Arqueológico situado en un antiguo pabellón de la Exposición Iberoamericana de 1929, edificio que por sí solo ya merece la visita. Allí encontraremos los vestigios de los pueblos del otro lado del Mediterráneo, la representación de sus dioses lejanos y el Tesoro del Carambolo muestra de la influencia oriental asimilada por aquellos primitivos «sevillanos».

Sevilla, a orillas del Guadalquivir se levanta esta hermosa ciudad, cuyos orígenes la sumergen en lo desconocido. Quizás tres mil años atrás nos situarían en el nacimiento de esta vieja urbe. Desde tartessos hasta nuestros días Sevilla ha sido romana, visigoda, musulmana y cristiana, así como un importante punto de confluencia de rutas marítimas y terrestres. Denominada Hispalis por los romanos e Isbiliya por los musulmanes, presenta hermosos testimonios de ambas culturas. Con el descubrimiento del Nuevo Mundo Sevilla se convierte en el puerto de salida y llegada de las naves que se aventuraban a la exploración y colonización de estas nuevas tierras, alcanzando con ello una importante economía mercantil.
En la actualidad es una bella ciudad al sur de la Península Ibérica, distinguida por su privilegiado clima, el carácter acogedor de sus gentes, sus reconocidas Semana Santa y Feria, y por ser el santuario de la tauromaquia


Orígenes Tartessos:

La Historia y el origen de Sevilla se remonta al pueblo Tartesso cuyo nombre proviene del que recibía entonces el río Guadalquivir (Tarssis). Esta tesis fue apoyada por los hallazgos arqueológicos que datarían del siglo VIII a.c. Un exponente de estos hallazgos es el fabuloso tesoro denominado de «El Carambolo» que contiene piezas de oro macizo, este elemento podría ser parte de una coraza. Incluso en la Biblia, se hace mención a este enclave, cuando el Rey Salomón mandaba sus naves en busca del oro de Tarssis para la construcción de su templo. Por todo esto, se piensa que su esplendor era conocido a lo largo de todo el Mediterráneo, ya que incluso naves griegas y fenicias vendrían también en busca de sus metales. Nada se conoce sobre la causa de la desaparición de este Pueblo, tras los que llegaron diferentes culturas: turdetana, ibérica y púnica.

Época Romana:

Otra etapa fue la romana. Tras vencer a los cartagineses que dominaban la ciudad (año 206 a.c.), con Escipión el africano, Roma llegó a Sevilla, convirtiendo a ésta en una gran urbe. En esta época la ciudad llevó el nombre de Hispalis. Esta urbe era utilizada fundamentalmente por los romanos como capital mercantil. Se construyó una colonia residencial a las afueras para la aristocracia romana denominada Itálica, donde llegaron a nacer dos importantes emperadores romanos: Trajano y Adriano. Según la Mitología fue Hércules quien le marcó a Julio Cesar la ubicación de la ciudad, siendo refundada por éste último en el año 45 a.c.

Época Visigoda:

Fue el año 426 cuando Sevilla fue tomada por Gunderico, dirigente vándalo. Sucedieron en esta época varias invasiones que finalizaron con la llegada de los Visigodos. Leovigildo y posteriormente su hijo Recaredo reinarían como grandes reyes visigodos. Durante esta época, un poca oscura, Sevilla destaca como centro cultural gracias a la figura de San Isidoro nacido en esta ciudad en el año 560. Escribió «Las Etimologías», enciclopedia del saber de la época. San Isidoro es una de las figuras que aparecen en el escudo de Sevilla.

Época Musulmana:

En el año 712, Muza conquistó Sevilla, comenzando así la época musulmana que se extendería a lo largo de cinco siglos. Los musulmanes denominaron Isbiliya a esta ciudad, de aquí deriva su nombre actual. Aunque dependiendo del Califato de Córdoba, Sevilla se convirtió en esta época la ciudad más importante de Al-Andalus. Fue de nuevo foco de riqueza cultural y capital de los reinos de Taifas de la mano del Rey Almutamid el poeta. Después llegarían los almorávides y almohades, nuevos señores de Al-Andalus que dan a la ciudad la fisonomía básica del casco histórico que aún conserva. De esta época datan la construcción de la Giralda, Torre del Oro y Alcázar, monumentos emblemáticos de la ciudad.

Época Cristiana:

En el año 1248, después de 15 meses de asedio el rey Fernando III consiguió la rendición de los musulmanes de la ciudad de Sevilla. En poco tiempo se expulsa a la población musulmana y el solar es repartido entre los conquistadores. Se le da una nueva demarcación urbana en diferentes distritos, siempre alrededor de sus respectivas parroquias (muchas de ellas mezquitas reconvertidas). La mezquita mayor sería derribada para construir la catedral. El rey Fernando III el santo se instala en la ciudad hasta su muerte. Le sucede su hijo Alfonso X el sabio, quien compone gran parte de sus crónicas desde los alcázares y al que se le debe el lema de la ciudad NO&DO.
Durante la época posterior a la conquista de la ciudad hubo un gran asentamiento de población judía, aunque no fueron bien tratados (terminaron expulsados o convertidos al cristianismo). El barrio de Santa Cruz fue el gran enclave judío. En estos tiempos otros reyes (como Pedro I) escogieron a Sevilla como su residencia habitual. También desde Sevilla se planificó el final de la reconquista.

Edad Moderna:

Tras el descubrimiento de América, Colón llega a los muelles de Sevilla, donde anunció su gran proeza. En estos muelles se organizarón las distintas flotas que proseguirán con la exploración de las nuevas tierras. En el S.XVI Sevilla era el principal puerto de comercio con Inglaterra, Italia y Flandes. Constituyéndose el monopolio del enlace con América y fundándose la Casa de Contratación (Archivo de Indias). Por todo esto, Sevilla tuvo un importante crecimiento económico y demográfico que la convirtió en la ciudad más grande de España. En Sevilla se congregaron gentes de todas las clases sociales y nacionalidades destacando por su importancia los mercaderes.
Fue Sevilla también el marco para la boda de Carlos V. Durante esta etapa se construyeron muchas casas palacio, el Hospital de las Cinco Llagas (actual sede del Parlamento de Andalucía) y se finalizó la construcción de la Catedral. Pasaron por la ciudad grandes figuras del arte, como Cervantes, Garcilaso, Lope de Vega… y también fue cuna de importantes artistas como Murillo, Velázquez y Zurbarán.

Siglo XVII El Declive:

Toda la opulencia que trajo el descubrimiento de América tuvo su fin con la crisis económica que afectó a toda Europa y el traslado de la Casa de Contratación a Cádiz que motivó el desvío del comercio a esta ciudad. Esta época distingue a Sevilla como «ciudad convento» con un total de 73 monasterios de diferentes órdenes, tanto masculinos como femeninos. Es en este siglo cuando se instituye la carrera oficial de las hermandades de pasión con lo que nace la Semana Santa. Posteriormente, en el siglo XVIII se construyó la fábrica de tabacos (actual sede de la Universidad) y la Plaza de Toros de la Real Maestranza. En el siglo XIX llega el ferrocarril a Sevilla.

Siglo XX:

Comienza este siglo con la preparación de la Exposición Universal de 1929. Este evento nos deja la construcción de la Plaza de España y el Parque de María Luisa. A partir de aquí la ciudad comienza una remodelación de su infraestructura para modernizar y mejorar la comunicación: red de tranvías, canalización del río y construcción del aeropuerto. Tras el paréntesis de la guerra civil (1936-1939), en los años 60 la ciudad se expande hacia las afueras en diferentes barrios y continúa su modernización. En el año 1992 con motivo de la Exposición Universal se pone en marcha un plan de mejora que permite la construcción de nuevos puentes sobre el rio, ampliación y construcción de avenidas y el enlace entre Madrid – Sevilla con el tren de alta velocidad.

Localización de Sevilla

Sevilla es sucesor de un rico legado árabe y de su condición de próspero puerto comercial con las Américas.

La capital andaluza deja alegría y bullicio en cada una de las calles y plazas que forman su casco histórico, que conserva un interesante conjunto de construcciones declaradas Patrimonio Mundial y barrios de hondo sabor popular, como el de Triana o La Macarena.

Sevilla dispone de una gran oferta de plazas hoteleras que se encuentran repartidas a lo largo y ancho de su casco urbano y que permitirán descubrir los innumerables atractivos que atesora la ciudad. Museos y centros de arte, parques temáticos, cines, teatros y salas de fiesta son sólo algunas de las infinitas posibilidades de ocio que depara una gran urbe como Sevilla. Todo ello sin olvidar las numerosas terrazas, tascas y bares en los que poder practicar una de las costumbres más arraigadas y sabrosas de la ciudad: el “tapeo”.

Otra buena excusa para acercarse a la capital hispalense son por sus fiestas que han sido declaradas de Interés Turístico Internacional, la Semana Santa y la Feria de Abril reflejan la devoción y el folclore del pueblo sevillano, siempre abierto y cordial con el visitante. Pero Sevilla es mucho más, ya que es un buen punto de partida para recorrer toda la provincia a través de las más diversas rutas culturales, como la Ruta Bética Romana o la de Washington Irving.

También se puede descubrir la enorme riqueza natural de una región que está a caballo entre dos continentes, con tesoros como el Parque Natural de Doñana, Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biosfera por la UNESCO, o el Parque Natural de la Sierra Norte. Serán el marco ideal para la práctica de todo tipo de deportes al aire libre, incluidos el senderismo, los paseos a caballos o en bicicleta. Sevilla cuenta con cuatro excelentes campos en las inmediaciones de la ciudad.

Sevilla, capital de Andalucía, es la cuarta ciudad de España en cuanto al número de habitantes, cuenta con cerca de 700.000 habitantes en el término municipal. La población total en la capital y los 105 pueblos de la provincia es de 1.835.077 habitantes repartidos en un área de 14.042 kilómetros cuadrados. Sevilla puede ser considerada, el centro artístico, cultural, financiero, económico y social del sur de España.

A tan sólo 6 metros sobre el nivel del mar, en plena Vega y Campiña del río Guadalquivir, y a orillas de éste, conforma una aglomeración urbana que se extiende hacia el Aljarafe, Las Marismas, el Parque Nacional de Doñana, la Sierra Norte y la Sierra Sur.